Purificación y neutralización de olores
Abre ventanas para ventilación cruzada, controla humedad relativa y utiliza purificadores con HEPA y carbón activado. Evita enmascarar con fragancias fuertes; prefiere neutralizadores suaves. Coloca recipientes con bicarbonato en rincones estratégicos, prueba carbón o granos de café para olores persistentes. Plantas resistentes ayudan, pero no sustituyen la ventilación. Tras una jornada, notarás cómo el ambiente pierde notas químicas y gana en frescura serena, perfecta para una primera noche reparadora.